Podcast 5-5 de Dongee · 5 de noviembre de 2026
· 8:07 · Gabriel, Lina · Escuchar (MP3)
Hoy: votantes en EE. UU. rechazan centros de datos en casi todas las consultas locales, detectan proxies residenciales saliendo desde la red de la Casa Blanca, agentes de OpenAI encuentran 948 fallos en Linux, Gemini entrena con chats de quienes pagan salvo que apaguen el historial, y Meta compra Conductor.
Las 5 noticias
- En diez estados de EE. UU. había cuarenta y una consultas locales sobre centros de datos; los votantes dijeron que no en todas menos una (la excepción, un pueblo de Dakota del Norte). En una encuesta de CNBC, más de la mitad dijo que esos centros pesaron en su voto, y candidatos que hicieron campaña en contra ganaron en Ohio y Texas. Fuente: Ballotpedia, CNBC, The Washington Post
- Layer3 Intel detectó tráfico de proxies residenciales saliendo desde la red de la oficina del presidente de EE. UU.: 236 salidas en un mes y 28 servicios vendían ese acceso. Synthient lo relacionó con Infatica en PCs con Windows 11; no hay un hackeo confirmado a sistemas internos y la Casa Blanca no respondió. Fuente: Layer3 Intel, Krebs on Security
- OpenAI puso agentes de IA a buscar fallos en Linux y encontraron exactamente 948 formas de pasar de acceso limitado a administrador, las comprobaron y propusieron arreglos, a un costo de poco más de un millón de dólares (~1.300 por fallo). Una persona revisa todo antes de avisar a los mantenedores. Fuente: OpenAI, The Hacker News
- La ayuda de Google dice que, con el historial de actividad activado (viene por defecto), los chats de Gemini de cuentas personales ayudan a entrenar la IA y una parte la leen revisores humanos; se puede apagar, pero entonces los chats solo se guardan 72 horas. Los chats revisados por una persona pueden guardarse hasta tres años. Fuente: Google Support, AI Weekly
- Meta compró Conductor, la app para coordinar varios agentes de programación; no dijeron el precio. Ya no acepta usuarios nuevos, el servicio en la nube se apaga el 20 de noviembre y la versión local recibirá actualizaciones hasta comienzos de 2027. OpenAI también anunció otra compra en el mismo terreno. Fuente: Conductor, TechCrunch
Transcripción
Gabriel: Jueves cinco de noviembre. Bienvenidos. Lina, hoy arranco con vecinos enojados.
Lina: ¿Enojados con quién?
Gabriel: Con un edificio. Imagínate que te anuncian que al lado de tu casa van a construir un centro de datos. Chips moviendo IA… y tragando luz y agua.
Lina: Ya. Y la cuenta de la luz del barrio, ¿sube?
Gabriel: Eso mismo se preguntaron varias comunidades en Estados Unidos. Y lo llevaron a las urnas.
Lina: ¿A votar? ¿En serio?
Gabriel: Cuarenta y una consultas locales, en diez estados. Y ganaron los vecinos en… bueno, en todas menos una.
Lina: Cuarenta a uno. Ni el peor equipo de fútbol pierde así.
Gabriel: Solo en Ohio hubo veintiuna. La excepción fue un pueblito de Dakota del Norte. En el resto: prohibiciones, moratorias, frenos.
Lina: O sea que ya no se discute si la IA te quita el trabajo…
Gabriel: Sino si te sube la factura. En una encuesta de la cadena CNBC, más de la mitad de los votantes dijo que estos centros pesaron en su voto.
Lina: Más de la mitad. Eso es bastante.
Gabriel: Y no se quedó en lo local, ¿eh? Candidatos que hicieron campaña en contra ganaron en Ohio y en Texas. Hasta Elon Musk escribió que los centros de datos en el espacio cada vez se ven más atractivos.
Lina: Claro, en el espacio no hay vecinos.
Gabriel: Hay quien lo lee como un aviso: las comunidades no quieren cargar con el costo de la carrera de la IA. Y hay quien dice, mira, son consultas pequeñas, la demanda sigue ahí, y los centros se van a otro lado.
Lina: Y tú, que nos escuchas… si te lo ponen al lado de tu casa, ¿votarías que sí?
Lina: Gabriel, ¿cuánto pagarías por navegar como si estuvieras sentado dentro de la Casa Blanca?
Gabriel: ¿Cómo que dentro de la Casa Blanca?
Lina: Con su misma conexión. Como si fueras un computador de ahí adentro.
Gabriel: Pues… ¿mucho?
Lina: Unos pocos dólares. Alguien descubrió que se podía.
Gabriel: A ver, cuéntame eso.
Lina: La empresa de seguridad Layer3 Intel detectó que desde la red de la oficina del presidente de Estados Unidos salía tráfico de proxies residenciales. Servicios que alquilan tu conexión a desconocidos, y navegan como si fueran tú.
Gabriel: ¿Y quién en la Casa Blanca se ofrece de proxy?
Lina: Nadie, seguramente. Estos programas vienen escondidos dentro de aplicaciones gratis. Detectaron doscientas treinta y seis salidas en un mes, y veintiocho servicios distintos vendiendo ese acceso.
Gabriel: Veintiocho. Lo gratis sale caro.
Lina: Y en este caso lo paga un país entero. Otra firma, Synthient, lo relacionó con un servicio llamado Infatica, instalado en computadores con Windows once. Y su fundador… es un empresario ruso cuyo hosting se usó en ataques a sistemas electorales en dos mil dieciséis.
Gabriel: Con ese currículum ya no suena a descuido inocente.
Lina: Ojo, que no hay un hackeo confirmado. Nadie ha demostrado acceso a sistemas internos. Y la Casa Blanca no respondió.
Gabriel: Mirado con calma, es un problema común: alguien instaló una app que no debía.
Lina: Mirado con lupa, es una puerta abierta en el edificio más vigilado del mundo. ¿Y tú? ¿Sabes qué apps gratis tienes en el computador del trabajo?
Gabriel: Siguiente. Linux. El sistema que mueve la mayoría de los servidores del mundo.
Lina: Incluidos los nuestros.
Gabriel: Incluidos los nuestros. Y es tan grande que nadie alcanza a revisar cada rincón. Entonces OpenAI puso a un equipo de agentes de IA a intentarlo.
Lina: ¿Y encontraron algo?
Gabriel: Novecientas cuarenta y ocho cosas.
Lina: ¿Novecientas… qué?
Gabriel: Novecientas cuarenta y ocho formas de que alguien con un acceso limitado se convierta en administrador. Los agentes las encontraron, las comprobaron, y encima propusieron cómo arreglarlas.
Lina: Casi mil puertas traseras. Qué tranquilidad.
Gabriel: ¿Sabes cuánto costó? Poco más de un millón de dólares en uso de la IA. Unos mil trescientos por fallo.
Lina: ¿Y eso es mucho o poco?
Gabriel: Antes, en concursos de hackers, uno solo de estos se pagaba a veinte mil.
Lina: Entonces ahora es más barato encontrar el fallo que arreglarlo.
Gabriel: Exacto. Por eso al final hay una persona que verifica todo antes de avisar a los encargados de Linux. OpenAI lo dice así: el problema ya no es encontrar fallos, es verificarlos y corregirlos a tiempo.
Lina: Pobres los que mantienen Linux. Les llegan mil tareas de golpe.
Gabriel: Para la defensa es buena noticia, ¿no? Miles de agujeros cerrados antes de que los use un atacante. Pero cualquiera con un millón de dólares puede hacer lo mismo… y no para arreglar nada.
Lina: A ver, dime la verdad: ¿te da más tranquilidad o más miedo que una IA sepa entrar así a un sistema?
Lina: Oye, ¿tú pagas por Gemini, la IA de Google?
Gabriel: Uso varias. ¿Por?
Lina: Porque si pagas, quizá piensas que tus conversaciones son solo tuyas. Como un diario íntimo con llave.
Gabriel: ¿Y no?
Lina: No. Y lo dice la propia página de ayuda de Google. Si tienes activado el historial de actividad, que viene encendido por defecto, tus chats ayudan a entrenar la IA. Y una parte… la leen revisores humanos.
Gabriel: Espera. Pago la suscripción, y encima trabajo gratis para ellos.
Lina: Básicamente. Se puede apagar, eso sí.
Gabriel: Bueno, entonces lo apago y listo.
Lina: Ahí está el detalle: si lo apagas, tus chats se guardan solo setenta y dos horas. Te quedas sin historial.
Gabriel: O sea: o me entrenas, o te olvido.
Lina: Tal cual. Y los chats que revisa una persona se pueden guardar hasta tres años, aunque tú los borres. Google lo advierte: no escribas nada confidencial que no quieras que vea un revisor.
Gabriel: Y ahí es donde alguien pega el contrato de un cliente para que se lo resuma.
Lina: Ahí mismo. Ojo, la política no es nueva. Lo nuevo es que se volvió viral esta semana en Hacker News, con cientos de votos. Y aplica a cuentas personales; las de empresa tienen otras reglas.
Gabriel: Hay quien dice que, si pagas, deberían avisarte al contratar.
Lina: Y hay quien responde que está escrito, y que cada uno decide qué comparte. ¿Revisarías hoy mismo la configuración de la IA que usas? Yo lo hago apenas terminemos.
Gabriel: Última. Y esta le va a doler a más de un programador.
Lina: Uy.
Gabriel: Imagínate que abres tu herramienta favorita, la que te deja poner a trabajar a varios asistentes de código a la vez, Claude Code, Codex, cada uno en su espacio… Se llama Conductor.
Lina: Como un jefe de obra para robots.
Gabriel: Buena. Pues de un día para otro, ese jefe de obra ya trabaja para Meta. La compraron.
Lina: ¿Por cuánto?
Gabriel: No lo dijeron. Lo que sí se sabe: Conductor ya no acepta usuarios nuevos, y su servicio en la nube se apaga el veinte de noviembre.
Lina: ¿El veinte? Eso es en dos semanas. Ni el arriendo te lo cancelan tan rápido.
Gabriel: La versión que se instala en el computador seguirá con actualizaciones hasta comienzos de dos mil veintisiete. Y el fundador insinuó que viene algo nuevo dentro de Meta.
Lina: Que te compren es el sueño de toda startup…
Gabriel: Y que te apaguen, la pesadilla de sus usuarios.
Lina: ¿Y fue la única compra del día?
Gabriel: No. OpenAI también anunció la compra de otra herramienta para programar con agentes. Señal de que la pelea ya no es solo por el mejor modelo, sino por todo lo que lo rodea.
Lina: Visto desde Meta, es comprar talento. Visto desde el usuario, es otra herramienta que adoptaste y que desaparece.
Gabriel: Entonces la pregunta es: ¿confiarías tu forma de trabajar a una startup que mañana puede comprar un gigante?
Gabriel: Y hasta aquí el episodio de hoy.
Lina: Si alguna pregunta te quedó dando vueltas, compártela con alguien y discútanla.
Gabriel: Mañana, cinco noticias más. Y yo… voy a revisar qué aplicaciones gratis tengo instaladas. Antes de que alguien navegue desde mi computador como si fuera la Casa Blanca.
Lina: Te ayudo a borrarlas. Nos escuchamos mañana.