Podcast 5-5 de Dongee · 2 de noviembre de 2026
· 6:55 · Gabriel, Lina · Escuchar (MP3)
Hoy: Elon Musk admite que Grok Bot salía demasiado caro, OpenAI rebautiza sus centros de datos, Corea del Sur pone la IA en el centro de su presupuesto, una memoria USB «cifrada» de Lenovo que no lo era y el hackeo de Trigger.dev.
Las 5 noticias
- Elon Musk reconoció en X que mantener Grok Bot, el agente de IA de xAI, tenía un costo insosteniblemente alto frente a lo que ingresa, después de las quejas de clientes que agotaron su límite semanal antes de tiempo. Fuente: The Verge
- OpenAI quiere llamar «campus de cómputo de IA» a sus centros de datos, según reveló Axios, como parte de una ofensiva política con acuerdos con las comunidades; Chris Lehane, su jefe de asuntos globales, pide que las comunidades les exijan cuentas a las empresas. Fuente: Axios
- Corea del Sur presentó el presupuesto más grande de su historia, con la IA en el centro: el presidente Lee Jae-myung destinó unos dieciséis mil millones de dólares a chips, robots con IA y centros de datos, casi el doble que este año. Fuente: Yonhap
- Una memoria USB de Lenovo con lector de huella, vendida como cifrada, resultó ser una tarjeta de memoria común sin cifrado; el mismo investigador usó Codex, de OpenAI, contra otras memorias «seguras» y una protección cayó en unos siete minutos. Fuente: Tom's Hardware
- Trigger.dev, una plataforma para correr tareas automáticas y agentes de IA, confirmó que un atacante accedió a las variables de entorno de un grupo de clientes, donde muchas empresas guardan claves y contraseñas. Fuente: Trigger.dev
Transcripción
Gabriel: Bienvenido al episodio del dos de noviembre. Arrancamos.
Gabriel: Primera, y esta me encanta. Elon Musk reconoció en X que mantener a Grok Bot, el agente de IA de xAI, salía demasiado caro: un costo insosteniblemente alto frente a lo que ingresa.
Lina: Lo reconoció después de que los clientes se quejaran. No antes. Ese orden importa.
Gabriel: Un suscriptor llegó al límite semanal con cuatro días por delante. A otro, el consumo se le duplicó en veinticuatro minutos.
Lina: O sea que no usaron más. Les achicaron la cuota sin avisar.
Gabriel: Bueno, la cuenta oficial de Grok habla de ajustar la asignación por lo caro que es servirlo, y de una falla aparte en el panel que inflaba los consumos.
Lina: Una cosa es un medidor que marca mal. Otra, un recorte. Y Musk habló en pasado: era insostenible.
Gabriel: Pero ojo, que este agente no responde y ya. Trabaja solo, en segundo plano, en tareas de varios pasos. ¡Eso se come muchísimo cómputo!
Lina: Pues eso debió estar en la cuenta cuando le pusieron precio. Los planes arrancan en treinta dólares al mes.
Gabriel: ¡Treinta dólares por un ayudante que trabaja toda la semana es una ganga!
Lina: Si trabajara toda la semana. Este se va el miércoles.
Gabriel: Por eso los usuarios piden un modelo más barato para tareas simples, o ver cuánto gasta cada tarea.
Lina: Ahí sí estoy de acuerdo. Y te pregunto a ti, que nos escuchas: ¿seguirías pagando por un asistente que se queda sin cuerda a mitad de semana?
Lina: Segunda. OpenAI ya no quiere que digamos centros de datos. Ahora son «campus de cómputo de IA».
Gabriel: Lo reveló Axios el domingo. Es parte de una ofensiva política que lanzará justo después de las elecciones legislativas de Estados Unidos, este martes.
Lina: Cambiar el nombre. La solución clásica cuando lo de adentro sigue igual.
Gabriel: ¡No es solo el nombre! Propone acuerdos con las comunidades y leyes estatales para que los vecinos opinen sobre cómo se construyen y qué reciben a cambio.
Lina: Gabriel, un campus tiene estudiantes. Esto tiene servidores y una factura de luz enorme.
Gabriel: Y Chris Lehane, su jefe de asuntos globales, dice que las comunidades deben pedirles cuentas a las empresas para recibir un beneficio real.
Lina: Que exijan antes de firmar, no el día de la inauguración.
Gabriel: Además piden límites de velocidad obligatorios para los sistemas de IA más potentes, para que las personas mantengan el control. A mí eso me suena a compromiso de verdad.
Lina: A mí me suena a que llamar campus a un centro de datos no le baja ni un vatio al consumo. ¿A ti un nombre nuevo te cambiaría lo que piensas de lo que construyen al lado de tu casa?
Gabriel: Tercera. Corea del Sur presentó este lunes el presupuesto más grande de su historia, ¡con la IA en el centro! Lo defendió el presidente Lee Jae-myung ante la Asamblea Nacional.
Lina: Todos los gobiernos dicen que apuestan por la IA. La diferencia está en con cuánto.
Gabriel: Para chips, robots con IA y centros de datos, unos dieciséis mil millones de dólares. Casi el doble que este año. Y aparte, plata para un modelo propio que, según el presidente, sea el de mayor rendimiento del mundo.
Lina: El de mayor rendimiento del mundo. Modestos no son.
Gabriel: ¡Tienen con qué! En octubre sus exportaciones de chips más que se triplicaron.
Lina: Justamente. Si al sector privado le va tan bien, ¿para qué pone el Estado?
Gabriel: Porque el presidente habla de asegurar el liderazgo a futuro, y de que el crecimiento llegue a todos—
Lina: O porque nadie quiere quedarse afuera de la fiesta. Así se inflan las burbujas.
Gabriel: Él asegura que, con todo ese gasto, la deuda neta prácticamente no crece.
Lina: Asegura. Eso lo vemos en unos años.
Gabriel: Yo digo que es valiente.
Lina: Y yo, que es dinero público apostado a que el auge de los chips dure. Te la dejamos: ¿un gobierno debe meterse de lleno en la carrera de la IA, o eso les toca a las empresas?
Lina: Cuarta. Una memoria USB de Lenovo con lector de huella, vendida como cifrada, resultó ser una tarjeta de memoria común y corriente dentro de una carcasa. Sin ningún cifrado.
Gabriel: ¿Cómo así? ¿Y la huella?
Lina: La huella solo activaba la conexión. Abrías la carcasa, sacabas la tarjeta y leías todo sin poner el dedo.
Gabriel: Una caja fuerte con cerradura de huella… y la puerta de atrás de cartón.
Lina: Exacto. Lo descubrió un investigador de seguridad el año pasado, y Lenovo lo corrigió a comienzos de este año. Eso sí: para arreglarlo hay que llamar a una línea de servicio en China.
Gabriel: Espera, ¿y por qué explota ahora si es del año pasado?
Lina: Porque tiene segunda parte. El mismo investigador usó Codex, la IA de programación de OpenAI, contra otras memorias que se venden como seguras. Una de esas protecciones cayó en unos siete minutos.
Gabriel: ¡Eso es buenísimo! El fabricante puede encontrar el hueco antes que el ladrón.
Lina: Siempre que el fabricante llegue primero. Aquí llegó primero el marketing.
Gabriel: Bueno, el propio investigador lo dijo: la seguridad que promete un aparato puede ser puro marketing.
Lina: Por eso, no confíes en la etiqueta y cifra tú mismo lo importante. Y piénsalo: ¿cuánto te crees lo que dice la caja de lo que compras?
Gabriel: Quinta. Trigger.dev, una plataforma que usan empresas para correr tareas automáticas y agentes de IA, confirmó el domingo que un atacante entró a sus sistemas.
Lina: Lo que importa no es que entraran. Es qué se llevaron.
Gabriel: Accedió a las variables de entorno de un grupo de clientes. Ahí muchas empresas guardan las claves y contraseñas para conectarse a otros servicios.
Lina: O sea, no se llevaron una llave. Se llevaron el llavero.
Gabriel: La empresa dice que ya bloqueó la falla y les escribió a todos los afectados con los pasos a seguir. ¡Y salió rápido y en público!
Lina: Rápido, sí. Pero no dijo cuántos son ni por dónde entraron.
Gabriel: Bueno, el aviso es corto, pero—
Lina: Al cliente le sirve lo rápido, pero necesita lo completo.
Gabriel: Lo urgente para quien recibió el correo es cambiar todas esas claves ya. Mientras sigan activas, sirven para entrar.
Lina: Y revisar qué se hizo con ellas, porque el atacante ya tuvo tiempo. Si una empresa pierde tus llaves, ¿qué le pides primero: rapidez o explicaciones?
Gabriel: Hasta aquí el episodio de hoy.
Lina: Si alguna de estas preguntas te dejó pensando, compártela con alguien y discútanla.
Gabriel: Mañana, cinco noticias más. ¡Y yo, con la misma emoción!
Lina: Eso es lo que me preocupa. Nos escuchamos mañana.